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Una casa del futuro finlandesa a orillas del Mar Mediterráneo

Institucional

La actual sede de Salvamento Marítimo de la Cruz Roja, situada en el Club Náutico de Altea, constituye una de las pocas Venturo House diseñadas por el arquitecto finlandés Matti Suuronen existentes todavía en el mundo.

Mónica Mateo García / Carlos Pérez-Carramiñana. Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Alicante

 

Primera sede social del CN Altea, este modulo prefabricado es una obra paradigma de las casas del futuro, iconos del auge del plástico en la arquitectura de los años 60 y 70.

 

EL BOOM DEL PLÁSTICO Y SU UTILIZACIÓN COMO OBJETO DE CONSUMO

La casa Venturo CF supone un valioso referente de la arquitectura icónica de la era espacial de las décadas de los 60 y 70, una época marcada por la carrera espacial que culminó con la llegada del hombre a la luna en 1969. Las casas de plástico desarrolladas en estas décadas constituyen un magnífico reflejo del optimismo tecnológico de la época, del surgimiento de la sociedad del consumo y del ocio, y de la influencia de los avances de la industria automovilística y aeroespacial en la arquitectura. Estos proyectos de escala doméstica, encontraron en el plástico el material idóneo con el que materializar las visiones futuristas de la época.

 

El gran crecimiento económico tras la Segunda Guerra Mundial derivó, durante la década de los 60, en un boom económico y un gran optimismo con respecto al futuro, influenciado por la confianza en la tecnología para resolver todos los problemas de la raza humana, contribuyendo a la proliferación de la segunda residencia, de uso vacacional, motivada por el auge de la cultura del ocio y el tiempo libre. Estos elementos constituyeron la base socio-económica que posibilitó la potenciación de la prefabricación y el uso de materiales ligeros como los plásticos con el objetivo de reducir los costes de producción de viviendas y los tiempos de fabricación. El plástico representaba todas las aspiraciones de la cultura consumista apoyada en los nuevos materiales desarrollados por la industria bélica, convirtiendo a la arquitectura en un objeto de consumo más asociado al nuevo modelo del bienestar procedente de Estados Unidos.

 

EL PRIMER PROTOTIPO: LA FUTURO HOUSE

La Futuro House surgió de un encargo realizado al arquitecto finlandés Matti Suuronen en 1965 para diseñar un refugio de esquí que fuera fácil de construir sobre una pendiente y rápidamente calefactable. El diseño de este refugio se convirtió en un proyecto de investigación realizado por un grupo de técnicos dirigidos por Suuronen. El fin era producir una casa tipo funcional y técnicamente eficiente con buenas perspectivas de producción en masa.Llevó dos años desarrollar el prototipo, y se hizo conjuntamente con la empresa Polykem.

 

El diseño de la Futuro House reflejaba el optimismo de la década de los 60, una época en la que las casas móviles eran la nueva posibilidad para el futuro, ya que permitían que la gente pudiera llevarse su vivienda a donde quisiera con todas las comodidades y así vivir como nómadas modernos.

 

LA CASA VENTURO CF

Cuando el interés por las casas Futuro empezó a decaer, se lanzó una serie de diseños en poliéster reforzado con fibra de vidrio realizados por Matti Suuronen bajo el nombre de Casa Finlandia. Dentro de esta serie se incluía la estación de servicio CF-100/200, el quiosco CF-10 y el edificio residencial/comercial CF-45, más conocido como Venturo.

 

La casa Venturo estaba destinada a segunda residencia y diseñada para usarse en cualquier clima. Era un sistema de vivienda modular muy ligera que venía preensamblada de fábrica, lo que reducía los trabajos en obra a sólo cimentación y ensamblaje de los módulos.

 

La unidad básica se suministraba en dos secciones, a y b, una con el baño y la cocina y la otra con las piezas centrales empaquetadas en su interior. Al dividirse en secciones para su transporte al lugar, normalmente por carretera, las dimensiones de éstas quedaban en tan sólo 2,30 x 6,90 metros. El módulo podía crecer bien añadiéndole más cuerpos centrales o bien uniendo varias unidades básicas, pudiendo llegar a tener una superficie de hasta 150 m2.

 

En 1973, la crisis del petróleo triplicó el precio del plástico provocando la subida de los costes de producción y, por tanto, su falta de rentabilidad. Este hecho, unido a las modas cambiantes, contribuyó a parar el crecimiento del mercado de las casas de plástico. Tras un infructuoso intento de introducirse en el mercado soviético, la empresa paró la fabricación de las casas en 1978 hasta desaparecer totalmente, ya que actualmente no existe.

 

LA VENTURO CF EN ALTEA

El Club Náutico de Altea se constituyó en el año 1977. Tras varios intentos fallidos de crear un club náutico en Altea, la junta directiva recién constituida consideraba prioritario tener una edificación en el menor tiempo posible para generar confianza y demostrar a los posibles socios que la fundación del club náutico iba en serio, por ello buscaban un elemento prefabricado que sirviera de manera temporal como sede social mientras se encargaba y construía la sede definitiva.

 

La Venturo se encargó en marzo de 1978 y se instaló ese mismo verano. En esta edificación se ubicó la sede social y el bar hasta 1985, año en el que se completó el nuevo edificio del Club Náutico y se trasladaron todas las dependencias, manteniéndose esta última como sede definitiva hasta la actualidad.

 

El tiempo transcurrido entre el encargo del módulo prefabricado y la finalización de su montaje fue de aproximadamente unos 3 o 4 meses. El módulo prefabricado se trasladó por carretera en dos piezas y se montó en un par de días. Los usos previstos para la edificación consistían en una sala social, despachos, aseos, almacén para pertrechos y cocina para dar servicio a una terraza contigua abierta en verano.

 

Después del traslado de la sede social y el bar al nuevo edificio en 1985, la Venturo ha tenido otros usos; primero se convirtió en una tienda de náutica y luego, en la sede de Salvamento Marítimo de la Cruz Roja, que es el uso que tiene actualmente. Junto la sede de la Cruz Roja se ha adosado una edificación destinada a tienda náutica que invade parcialmente el módulo prefabricado, ya que algunas estancias de esta tienda destinadas a almacén se encuentran dentro de la Venturo.

 

Desde la instalación de la Venturo en el puerto de Altea han pasado más de 30 años, período en el que los miembros del club le han llegado a tomar aprecio a la edificación más por el valor simbólico que representa para la entidad, así como por tratarse de su primera sede y marcar el inicio del club, que por su valor patrimonial.