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“Defenderemos la actividad deportiva del club contra viento y marea” José Román Zurutuza

Institucional

Entrevista a José Román Zurutuza, presidente del Club Náutico de Altea, realizada por Diego Coello.

José Román Zurutuza. Presidente del Club Náutico de Altea.  Abogado y economista, está al frente del club desde agosto de 1998. Y desde 2000, cuando acabó la concesión administrativa, batallando para que se le renueve la misma al club náutico de la Comunidad Valenciana que lleva más años con la concesión caducada.Ahora está en “pie de guerra” contra la tasa anual de 350.000 euros que le quiere imponer el Consell.

 

A juicio de José Román Zurutuza, el Club Náutico de Altea está sufriendo “una persecución” alentada “por cuestiones económicas de interés para algunas personas con mucho peso político a nivel nacional e internacional”. Todo ello desde que se anuló, por su intervención, el proyecto de ampliación del puerto en 300 metros hacia el sur promovida en 2001 por el gobierno local de Miguel Ortiz (PP).

Un proyecto que contemplaba la creación de 746 nuevos amarres deportivos para embarcaciones de entre 10 y 30 metros de eslora, además de atraques para pequeños cruceros y ferrys rápidos que conectasen con las Islas Baleares, y zonas lúdicas, comerciales, y de ocio.

La nueva tasa que quiere imponer el Consell al Club Náutico de Altea es un canon anual que septuplica la actual, pasando de 50.804 euros anuales, con el 21 por ciento de IVA incluido, a 350.467 euros, IVA incluido. El presidente del Club Náutico de Altea considera que la valoración en que se basa la Generalitat “es ilegal y nula porque es contraria a la ley”.

         - ¿Se sienten perseguidos por los estamentos públicos?

         -  Sí. Hay personas interesadas en convertir al club en una Marina. Son motivos económicos y sabemos que hay personas de mucho peso político interesados en adquirir el club para convertirlo en un negocio lucrativo.

         - ¿Se pueden decir nombres?

         - No debo, pero no tendré inconveniente en decir los nombres y apellidos si tenemos que ir a un procedimiento judicial. Hay de todo, políticos y técnicos principalmente.

         - ¿En qué momento se encuentra hoy el Club Náutico de Altea?

         - Estamos en una situación delicada. Llevamos sin renovar la concesión 17 años y no podemos invertir en la mejora de nuestras instalaciones que se inauguraron en 1977 con 336 amarres. Encima, en 2014 hicieron una tasación de nuestras instalaciones que no es legal acorde a la nueva Ley de Puertos de la Comunidad Valenciana, y el Consell se basa en la misma para imponernos una tasa de 350.000 euros anuales, siete veces más de lo que pagamos hasta ahora. Ello lleva a que hayamos anulado la escuela de remo, que hayamos efectuado importantes recortes en otras actividades, y que no hagamos más eventos deportivos excepto la regata de vela ‘200 millas a dos’.

- ¿Qué van a hacer ahora para afrontar la actual situación impuesta por la Generalitat Valenciana?

Nosotros seguimos luchando, y presentaremos una tasación propia realizada hace una semana para contrarrestar a la oficial. Además de que estamos dispuestos a impugnar el nuevo canon, vía recurso de reposición, y conforme avance el caso nos reservamos emprender otro tipo de acciones administrativas y jurídicas.

         - Ustedes son un club modélico como pocos que cuida el medio ambiente, promueve acciones de protección marítima y es poseedor de la bandera azul desde hace 30 años, además de las certificaciones AENOR y EMAS. ¿Los políticos no ven eso como un plus?

         - Claro que es un valor añadido a lo que hacemos. Además de que somos la única empresa alteana que está superando la crisis sin hacer ERE’s y manteniendo los 200 empleos directos e indirectos. No hemos reducido la jornada laboral ni se han bajado los salarios. Esto lo ha visto el actual alcalde de Altea, Jaume Llinares, y está luchando con nosotros para que nos renueven la concesión 30 años más. Todo lo contrario de lo que han hecho algunas anteriores corporaciones. Pero no nos hundiremos porque tenemos un casco duro que puede contra las rocas.

- ¿Qué diferencia una Marina de un Club Náutico? En Altea tenemos estos dos ejemplos.

- Es cierto. Estamos nosotros y Marina Greenwich, en el puerto Campomanes. No tienen nada que ver. La marina es una sociedad que reparte los dividendos de lo que gana entre sus socios, mientras que el club destina el 90 % de lo que gana a la promoción del deporte náutico, y el otro 10 % a inversiones de mejora de las instalaciones.

- ¿Qué le diría al Consell para que renueve su concesión y puedan seguir operando como hasta ahora?

         - Una cosa lógica. Que los clubes náuticos lideramos el 100 por cien del deporte náutico. Sin nosotros, no habría ni vela, ni remo, ni pesca deportiva. Hacemos una función social que soportamos nosotros y nuestros socios. Nosotros defendemos la actividad deportiva del club contra viento y marea.